La Guerra Fría no solo hay que entenderla
como la contradicción entre Capitalismo y Socialismo, representado por Estados
Unidos y la Unión Soviética respectivamente, si bien esto es transversal
al periodo, es importante incorporar procesos como las luchas revolucionarias
en países de Asia y América, que muchos los describen como "Los
Principales conflictos de La Guerra Fría", al hacer esta referencia, no se
aprecia de forma real la lucha y el proceso de autodeterminación por el cual
lucharon estos pueblos, ya sea China, Corea, Cuba o Vietnam, por nombrar
algunos, ademas de lo que en Europa ocurría con su llamado Reordenamiento.
El
proceso de China tiene peculiaridades interesantes, ademas de que una vez
terminada la II Guerra Mundial y el enemigo japones abandona el territorio Mao
sigue la lucha por la revolución socialista en su país.
Es
justamente esto lo que es interesante, por decirlo de algún modo la invasión
japonesa fue tomada como un nuevo escenario en la guerra revolucionaria.
Por un lado, el partido nacionalista okuomintang,
a cargo del poder, que intentó crear un estado fuerte, centralizado y
militarizado, pero las imposiciones del Tratado de Versalles, que reconoció el
dominio de Japón sobre la base china de Kiao-Tchen, hizo buscar una salida
viendo una alianza con la Unión Soviética.
Justamente, en la línea
opositora y mirando hacia el comunismo soviético, Mao Zedong,
líder del Partido Comunista chino, había captado adhesión popular entre los
descontentos de la marginal situación social que vivían, acosados por los
imperialismos extranjeros, sobre todo a partir de las Guerras del
Opio, que se desencadenaron a partir de 1840, obligando a China a
abrir sus puertas al comercio exterior.
China contaba con una economía fundamentalmente
agraria, con la mayoría de sus tierras en manos privadas, organizadas bajo un
rígido sistema feudal.
Durante la Segunda Guerra Mundial, los japoneses
invadieron China y ambas fuerzas internas en conflicto se unieron para
enfrentar el peligro exterior. Sin embargo, el ejército del Kuomintang, se
dedicó más a la lucha interna anticomunista que a derrotar a los japoneses,
siendo incapaz de promover una guerra de guerrillas, como sí lo hicieron los
comunistas, con un doble propósito: vencer a los enemigos externos japoneses y
demostrar su poder frente a Chiang
Kai-shek, líder del Kuomintang, para extender la revolución en el
campo.
Una vez finalizada la contienda mundial, las disputas internas continuaron, incluso, con mayor intensidad, mostrando la fortaleza de las fuerzas revolucionarias.
Una vez finalizada la contienda mundial, las disputas internas continuaron, incluso, con mayor intensidad, mostrando la fortaleza de las fuerzas revolucionarias.
Los comunistas avanzaron en dirección norte-sur y en
1948, controlaban la ciudad de Harbin en el extremo norte y casi todas las
zonas rurales de Manchuria, cambiando su táctica de lucha guerrillera al de
guerra abierta, apoderándose de las ciudades de Kaifeng y Jinan. En enero de
1949, el ejército comunista entró en Tianjin y en Pekín.
El 1 de octubre de
1949, los comunistas resultaron victoriosos, contando con la ayuda soviética, y
establecieron la República Popular China, a cuyo mando colocaron a su jefe, Mao
Zedong, contando con una población de aproximadamente 500.000.000 de
habitantes, poniendo en vigencia su constitución, que proclamaba al comunismo como
partido único, a partir de 1954, mientras los nacionalistas, constituían su
propio gobierno, la República Nacionalista China, en la isla de Formosa, en
Taiwan.
El “Gran Timonel”,
como fue apodado Mao Zedong, trató de reconstruir la economía China,
deteriorada por la Segunda Guerra Mundial, siguiendo el modelo del
comunismo soviético, reforzando fundamentalmente la industria bélica y
colectivizando las propiedades rurales, cuya producción trató de estimular
mediante un plan conocido como “Gran salto adelante”, donde se quería lograr un
excedente productivo, sobre todo de cereales, para repartir entre los
pobladores urbanos, pero este intento fracasó, lo que obligó a Mao Zedong a
retirarse del poder.
Propició una Revolución Cultural, para concienciar a la
juventud sobre la adhesión al sistema, con el objetivo de recuperar el poder
que había perdido con el fracaso del “Gran Salto Adelante”, y que había pasado
a manos de Liu Shaoqi, jefe del estado, y a Deng Xiaoping, secretario general
del Partido, contra quienes dirigió su ataque organizando ejércitos de jóvenes
denominados Guardias Rojos que atacaban a quienes se oponían a la ideología de
Mao Zedong, y logró restablecerse en el mando del estado.
La China comunista
participó en la Guerra de
Corea, país que había sido dividido en dos zonas, tomando como
límite el paralelo 38. Al norte de esa línea se establecería una zona
controlada por los soviéticos y al Sur una bajo el control estadounidense,
creándose en 1948 dos repúblicas independientes, la República de Corea al sur,
relativamente independiente, de donde Estados Unidos retiró sus tropas un año
más tarde, y al norte, la República Popular Democrática de Corea, que instigada
por la Unión Soviética invadió Corea del Sur, el 25 de junio de 1950, lo que
motivó la intervención de Estados Unidos en defensa del territorio invadido,
con apoyo de las Naciones Unidas.
China intervino en
el conflicto, impidiendo a las tropas norteamericanas, al mando del General
MacArthur, proseguir el avance sobre Corea del Norte, que se había
iniciado en octubre de 1950. El paralelo 38 debió ser respetado.
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